Con Clic Clic Bang Bang, el fotógrafo Chema Artero (Almería, 1981) dispara su cámara al Oeste indálico, ese que tenemos en esta esquina peninsular llamada Almería. No le interesa explorar en profundidad el paisaje ni analizar la arquitectura de los poblados —MiniHollywood, Fort Bravo, Western Leone— construidos en Tabernas para el rodaje de centenares de títulos del género, en su mayoría pertenecientes al llamado spaghetti western o wéstern europeo, sino fijar su mirada en lo que los decorados no siempre muestran, en ese punto donde convergen la mentira y la verdad, el disfraz y la carne.
(«Prólogo», Evaristo Martínez)