Los mundos y sus habitantes están regidos por auras. Estas se dividen en múltiples colores y estados, pero solo la dorada será capaz de equilibrarlas. Sin ella el orden del universo se tambaleará.

La familia Vall se enfrentará a demonios, a las dudas más humanas y a los altibajos de sus propios miembros. Caerán y renacerán. Sin embargo, todos sentirán el aliento de la muerte a sus espaldas.