Yo solo vine a celebrar mi hueco».
Los actos simples, despliega un lenguaje que tantea lo real, lo altera, lo fragmenta, lo desordena. La voz poética se vuelve materia que interroga: «¿Quién resbala en mi sangre fonética y desde mi carne pregunta?»
La pregunta misma es una forma de mirada: «Creo, pero no sé si es así, que las palabras son ojos». Estos poemas miran —y nos miran— mientras buscamos sentido, finalidad, verdad.