El tiempo transcurrido ha llenado el antiguo inmueble de Smooth Madrid Center de maleza y sabandijas.
Los cristales rotos abrieron hueco a la lluvia, al calor, al viento y al frío.
A la intemperie, en suma. Palomas torcaces, grajillas y tórtolas turcas fueron adueñándose en el interior de lo que las pudiera servir de descanso o nido.
(«EL TOPO»)



