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Tres técnicas para un final inesperado

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Como en una buena serie de Netflix, un final inesperado hace inevitable que el espectador continúe viendo el siguiente episodio, y se termine la temporada en una misma noche.

Los buenos finales son imprescindibles para construir buenas historias. Para aquellos relatos estructurados en capítulos, su conclusión debe cerrar la acción imperante en las páginas anteriores, pero también invitar al lector a seguir leyendo. Este no es el final de la novela sino un punto y seguido en la historia. 

Si optas por un buen final inesperado para tu obra, asegúrate de sorprender. Existen tantas formas de terminar un capítulo como capítulos se puedan escribir. Sin embargo, puedes hacer uso de tres técnicas que sorprenderán a tu comunidad lectora. Te contamos cómo hacerlo.

Un final circular para tu historia

Haciendo referencia al inicio del capítulo, ya sea repitiendo la acción que lo abre o resolviendo una incógnita planteada al principio, conseguiremos una estructura circular.

Este final aportará cohesión y sensación de unidad, lo enfatizará y empujará al lector a revisar el inicio del capítulo.

Mostrando un adelanto del capítulo

Finalizar un capítulo mostrando un adelanto en la acción descolorará al lector acostumbrado al imperante orden cronológico, suponiendo una ruptura abrupta en la linealidad de la trama.

Aunque el lector conozca una acción futura, todavía debe despejar las incógnitas que llevará la acción a ese punto y sus consecuencias. De este modo, no podrá abandonar el libro.

Cliffhanger

Significa, literalmente en inglés, «colgando de un acantilado.»

Como la vida misma, un capítulo puede terminar en mitad de una acción, de un monólogo o de un diálogo. Este es un recurso literario que crea una situación de gran tensión que no queda resuelta, y que continuará más adelante. Este es un final concluyente, que sorprende al lector que esperará un cierre que no existe.

Como escritor y creador de emociones tienes que mantener la atención del lector para que devore el libro y se zambulla en la historia. El final puede cambiar la perspectiva global sobre la obra. Por ello, es necesario que te recrees en la conclusión de cada capítulo, para así obtener una obra redonda en su conjunto.

Un buen cierre es tan importante como un buen inicio. ¿Qué te parecen estas tres técnicas para escribir un buen final? ¿Se te ocurren otras?

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